sábado, 23 de mayo de 2015


Cada parte de mi cuerpo encaja perfectamente en el tuyo. 
Y me he dado cuenta a base de probarlas todas. 
Quiero pasar noches en vela pensando en lo bien 
que se siente mi cuerpo en contacto con el tuyo. Sentir como cada uno de mis
poros absorbe tu olor, para luego torturarme con él en tu ausencia. 
Quiero sentirte, porque tenerte ya sé que te tengo. 
Quiero tu mirada posada en mí. Acariciándome. Amándome.
Quiero ser tuya tantas noches que no pueda contarlas. Que tampoco quiera.
Madrugadas de peleas por la almohada. De pasión. De amor.
De rezos porque no llegue la mañana, y con ella la partida.
Quiero una eterna noche de sábado. Y a tu lado, probablemente se me haga corta.

lunes, 10 de junio de 2013

¿Irracional o racional? Real.

Desde hace unos días en mi cabeza ronda una pregunta que se convierte en varias: ¿El amor, si de verdad es amor, es racional o irracional? Y si para mi es racional, pero para el resto del mundo es irracional, ¿el mio no es amor de verdad? ¿Entonces, no te amo?

Por que un amor irracional no atiende a razones. Pero,¿que no atienda a razones significa que no debo tener razones para amarte? Por que entonces como sí las tengo, y por lo tanto sé por que te amo, en realidad no te amo.
Puede parecer un trabalenguas o similar, y probablemente lo sea, y eso me hace sentir aún peor, por que yo,que perfectamente lo entiendo, no puedo estar si no completamente loca, y ya no se si por ti, o yo sola me lo he buscado.
Pero a parte de mi locura sin remedio ni sentido conocido, lo que más me quema el alma es saber quien de los dos de verdad ama. Por que tu, que realmente no tienes razones para amarme, o no tienes las que yo quisiera, amas irracionalmente, y por que yo, quien tiene mil razones para amarte y mil y una explicaciones de porque te ama, amo racionalmente. Y si el amor es una cosa o otra, porque no puede ser ambas, ¿quien realmente ama?




Y ahora que lo pienso, ¿quien soy yo para decirle al amor que debe elegir una sola opción? El amor, por su condición de amor, no es ni una cosa ni otra, es sencillamente amor. ¿Y que importa como te amo o como me amas si en verdad me amas? Nada. No importa nada. ¿Por que iban a importarme tus razones para amarme, si se que a pesar de ellas me amas?

jueves, 30 de mayo de 2013

Con el agua al cuello.

Hace poco leí que "El amor es lo que te hunde, no lo que te saca del agua." Si eso es cierto yo estoy con el agua el cuello. Y me encanta. Y probablemente no podría hacer otra cosa. Aunque más bien no querría. 
El amor es mi pasión, mi sueño y mi debilidad, y me gustaría decir que también es mi talento, pero yo ,mejor que nadie, sé que eso no es cierto. Y a pesar de vivir por y para el amor, y no solo por el mio si no también por el ajeno, debo ser sincera:
El amor no es fácil. Nunca lo ha sido. Y quien diga que si lo es, o miente o es un necio. Las parejas que llevan 50 años juntos y todavía se aman, tuvieron momentos en los que en vez de tirarse besos se tiraron jarrones, que en vez de hacer el amor, firmaban declaraciones de guerra. Y lloraban, que en el amor ,por una cosa o por otra, siempre se llora. Pero es verdad eso que dicen que después de la tempestad viene la calma, y todo pasa. Todo pasa y después te ríes de ello. Si no luchaste, te reirás de ello con nostalgia, amargura y sin esa persona que te dio esos momentos. Pero si luchaste con el corazón en la mano, te reirás con el corazón de la otra en tu pecho. 
Y es que no es el destino si no el amor quien pone cada cosa en su lugar.

Por muy duro que sea el momento, si me amas, lucha por mi. Por seguir a mi lado, por no perderme, al menos en ese instante. Que yo haré lo mismo, y poco a poco seguiré ahogándome en este mar que llaman amor. Sin oponer resistencia.

miércoles, 13 de febrero de 2013

¡GANÉ!


Hola, escribo esto desde su cama, desde nuestra cama. Esa que huele tanto a mi como a ti. Desde la seguridad que me da ver tus brazos rodeándome  Que típico.  Tan atípica es nuestra relación  que cuando en ella aparece un tópico  me encanta. Y lo hago nuestro. Y a partir de ese momento forma parte nuestra vida. Esa que comparto casi las 24 horas, que un día tiene, contigo. Las que más me gustan trascurren en esta cama. Me encanta este lugar. Por las razones obvias, y por mucho más. Por esa forma que tienes de sonreír cuando te despierto a besos. Por esa forma en la que frunces el ceño cuando de clavo los dedos en un costado en un intento desesperado de que me prestes atención.  Tantas cosas. Palabras dichas en susurros.  Declaraciones, y no solo de amor, también de guerra. De esa guerra dulce, que solo ocurre entre sabanas, en la que nunca hay perdedores, porque todos los participantes ganan algo, más que un premio de consolación, menos que una victoria sobre el otro. Pero igual de dulce y gratificante.

Tu eres mi victoria, pase lo que pase entre esas sabanas y fuera de ellas. 

martes, 12 de febrero de 2013

Por tí.


¿Que hago contigo? Debería ser la pregunta, pero la triste realidad es que la pregunta es "¿Que hago sin ti?" Vivir, me dirían  Sí, vivir, pero ¿que vida es una vida sin ti? Ahora que se como es vivir contigo, ¿Como vas a negarme ese placer? Ya no quiero otra cosa.  No me vale nada más, no me hace feliz como tu. Tu, que tan solo necesitas una sonrisa para alegrarme una mañana de febrero. Una mañana de frió y viento. Tu.
Voy a decirte una cosa, la más bonita que pueda llegar a decirle a nadie jamas. Más sincera, bonita y realista que un "te quiero". Y tu, que tan bien me conoces en tan poco, lo entenderás todo.

Por ti, andaría sobre el césped descalza, me tumbaría tan solo vestida con un simple biquini. Porque sonrieras haría la croqueta justo después, desde el césped hasta la arena de la playa. 

Por tí... ¿Que no haría por ti?


lunes, 28 de enero de 2013

Recuerdos I


Basto tan poco para que fueras tanto. Para que no pudiera dejar de pensar en tu sonrisa. Esa que si llega a ir a mi hoy no lo cuento. Tan superior me creí, y me sorprendí buscando tu nombre entre cientos de contactos. Como ahora me desvivo buscando el tacto de tus dedos. Tan tonta me sentí hasta que fui el objeto de tu mirada, de tu sonrisa. Y tan poquita cosa me sentí cuando ni me miraste aquella vez. Tantos errores cometí  Tantos, y mira donde estamos. Si de los errores se aprende, yo aprendí a ir de frente, a quererte hasta la ultima letra de tu nombre.
Me creía feliz hasta que dijiste te quiero. Y entonces fue otra cosa, otra que sigue siendo, otra que me alimenta, me nutre y me sustenta.
Otra que se resume en ti y en mi, en un nosotros.

martes, 4 de diciembre de 2012

Solo ida.


Reproductor, cascos, volumen probablemente demasiado alto, concentrandome en la música  intentando que los demás pasajeros no interfieran en este trayecto que tanto me gusta y al mismo tiempo tanto me repele.

Así vamos, pasando por las calles que ya tan bien conozco, releyendo los carteles que un día me sorprendieron pero que ahora no son más que rutina. Una rutina necesaria, reconfortante pero exasperante de una manera que pocos entienden. Que probablemente nadie entienda.

Nos vamos alejando del punto de partida, semáforos en rojo, otros en verde que hacen que el trafico fluya más rapidamente , personas andando por la acera ajenas a los pasajeros de este autobús  en un mundo paralelo que vive mientras nosotros no somos mas que simples espectadores, que vivimos con la duda de que sera de sus vidas tras ese segundo en el que nuestra mirada se poso en su caminar.

Dejamos las luces de la ciudad atrás  nos adentramos en la oscuridad, persiguiendo una luz que se ve a lo lejos, y que poco a poco se acerca. Esa luz es mi destino. La promesa de que mi casa este cerca parece reconfortante, maravillosa, deseada. Pero no lo es.  Pocas veces lo han sido.


Realizar este trayecto, este trayecto de ida, significa que me alejo de ti, de ellos, del lugar que tanto me gusta, en el que tan libre me siento. El que me grita: "eres así, se así."

Por eso solo deseo que llegue el momento de volver a subir al autobús y decir: "Buenos días, solo ida."
E intentar soñar que no volveré a realizar el viaje de vuelta, él de regreso a casa.