martes, 30 de octubre de 2012

Tan solo clemencia.

Se que dicen que las mujeres somos malas, que nos ensañamos cuando algún hombre nos deja o nos engaña, que los metemos a todos en el mismo saco y que a veces somos demasiado parecidas a ellos. Y todo es cierto, de la misma forma que era cierto que la cosa esa, y la llamo "cosa" a falta de un nombre mejor y más concluyente, era fea de esta fealdad que lo es con maldad. De esa que ves por la calle y te giras porque no puedes creerte que tales rasgos puedan ser de verdad. Tan fea que mas que enfadarme o seguir arremetiendo contra él por lo que me había hecho y por la manera en la que me había dejado solo pude reírme  Reírme y pedir a Dios que tuviese clemencia de su vista, que la pobre iba a sufrir y siendo él pleno consciente y participe de tal castigo auto-impuesto.

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