domingo, 4 de noviembre de 2012

Princesas.

Se equivoca quien piensa que no somos princesas. También lo hace el que dice que somos princesas de cuento. Somos  princesas duras, de las que lloran, se secan las lagrimas unas a otras y continúan,  a empujones si es necesario, pero juntas. No nos hacen falta príncipes que nos defiendan. Estas princesas ya saben romper piernas bastante bien, y lo hacen solas. No vamos de rosa, ni con coronas. Las coronas van por dentro, igual que las cicatrices  Eso no nos hace mas débiles  ni menos princesas. Nos hace más duras y  especiales. Con una riqueza difícil de superar y no material. ¿Para que quieres el dinero y las joyas en una vida en la que lo hacen todo por ti? Distintas a todo lo conocido. Sin dueño ni reino. Sin zapatos de cristal.

-Princesas, de labios rojos y tacones de aguja.  Llenas de sinceridad y de poco protocolo.

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